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    Mi perro no es mi hijo, pero yo sí soy su madre.

    Esta frase la hemos visto en varias publicaciones en las redes sociales ¿La conoces? Quise rescatarla porque me parece muy cierta e invita a ser más empáticos.



    Debemos agregar que esta frase va dirigida a todas esas personas que critican cuando uno se refiere a si misma como mamá de sus bichillos.


    Así que quiero darme el placer, de explicarla:


    Claramente mi perro no es mi hijo, yo no lo gesté y menos lo parí. Pero sí soy su madre, porque yo para este ser soy todo y el para mi también.


    Yo para él, soy quien lo alimenta.


    Yo para él, soy quien le da agua.


    Yo para él, soy quien lo abriga.


    Yo para él, soy quien lo saca a pasear.


    Yo para él, soy quien se preocupa de llevarlo al veterinario.


    Yo para él, soy su mamá. Soy lo único que tiene y lo máximo en su vida.


    El no crecerá y podrá valérselas solo.


    El no crecerá y se irá a estudiar a la universidad.


    El no crecerá y se cambiará de casa para formar una familia.


    El no crecerá y hará las compras del supermercado.


    Claramente no es mi hijo.


    Pero yo para él, si soy una madre. Soy quien lo cuida, lo protege, lo acaricia, lo arropa...


    Sin duda es una frase que merece nuestra reflexión.